Por: Roque Treviño

En la cúspide de la evolución, pareciera que la tecnología no nos puede sorprender más y, aún con tanto avance tecnológico y científico, las viejas costumbres y el machismo mexicano sigue en pie de guerra.

8 de Marzo, el Día Internacional de la Mujer, un recordatorio para el mundo que la mujer importa, que la mujer vale y que, aunque suene increíble, siguen luchando por la igualdad de género y porque se les respete.

Nuestras hermanas mexicanas, unas mujeres tan increíbles, con un talento impresionante, cuyas alas son cortadas y quedan estancadas, al no poder subir escalones hacia el éxito, porque el jefe les solicita “favores sexuales” para poder seguir trabajando y, lo más triste de todo esto, es que se quedan calladas o, peor aún, muchas mujeres jóvenes, aceptan ese “trato” para poder seguir avanzando (Pero a qué costo…). Y las pocas que injustamente tienen que abandonar su trabajo, deben guardar silencio, ya que no existen instituciones que den seguridad y confianza a la mujer para resolver este tipo de problemática.

Actualmente, en la mayoría de estados, no existen programas de apoyo para darle el seguimiento adecuado y poder defender a mujeres víctimas de este abuso. Tuve la oportunidad de platicar con un servidor público del instituto de la mujer de Tamaulipas, y me comentó que:

“No existe, un programa especializado en el apoyo específico para este tipo de situaciones que, sin embargo, se les brinda apoyo. Y que, en el actual gobierno de Tamaulipas, liderado por Francisco García Cabeza de Vaca, se impulsará la importancia de la mujer y se van a implementar programas, que la apoyen en situaciones como éstas, algo que en gobiernos pasados NO se había hecho”.

Es una verdadera vergüenza que en nuestro país el feminicidio crezca día con día y que la mujer siga siendo vista como un objeto. Este día de la mujer, debemos de hacer conciencia acerca de todos los estereotipos y problemas que viven hoy en día nuestras hermanas, nuestras jóvenes, nuestras compañeras; de todo lo que callan por miedo a no ser escuchadas, por temor a denunciar si son víctimas y que, en lugar de ser ayudadas, resulte contraproducente.

Ya basta de estar viviendo en el país del “no pasa nada” y, si tú ves ese tipo de abusos y te quedas callad@, eres cómplice. Aun así, existan o no, programas de apoyo para este tipo de situaciones, las cifras de violencia en la juventud son alarmantes y nos indican que algo están haciendo mal los padres de familia, porque según la UNICEF:

“siete de cada diez jóvenes sufre violencia en su relación de noviazgo (un 76% de violencia psicológica, 16.5% de violencia sexual y 15% de violencia física). En cuanto a la violencia en la familia, sólo el 34%de las mayores de 15 años no atestiguaron violencia física entre sus padres. El 66% restante ha vivido al menos una de las formas de violencia”.

Ahora imagínense las cifras de los adultos… Si desde pequeños no se les inculcan los valores a los jóvenes, ¿cómo queremos que el país cambie?; “El mundo cambia con nuestro ejemplo, no con nuestra opinión” ¡Entonces hay que poner el ejemplo!, porque si nosotros mismos nos quedamos callad@s ante este tipo de situaciones, no estamos haciendo nada para ayudar a nuestras hermanas, porque nunca se sabe, a lo mejor y algún miembro familiar cercano está pasando por esto…

Y qué les puedo decir, es nuestro deber EXIGIRLES a nuestros representantes gubernamentales que busquen soluciones y que implementen programas en los que se hagan cargo de estas problemáticas, PERO, si no les exigimos nada, no nos podemos estar quejando, ni reclamando que nuestros representantes gubernamentales no hacen nada…

Pero, en fin, ¡Feliz Día de la Mujer a todas! Sigamos luchando por sus derechos.

“VIVIMOS EN UNA SOCIEDAD DONDE SE LE ENSEÑA A LA MUJER A TENER CUIDADO DE NO SER VIOLADA, EN VEZ DE ENSEÑARLE AL HOMBRE A NO VIOLAR”

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