Por: Karl Covián

Uno de mis cantautores favoritos de habla hispana es Joaquín Sabina, nacido en 1949 en Úbeda (Jaén), España, quien desde hace ya varias décadas se ha dedicado a la composición e interpretación de sus canciones, las cuales hablan de la vida cotidiana, pero con un sentido poético y una construcción literaria de primer nivel. No es de gratis que Sabina se haya declarado, desde hace mucho tiempo, como admirador de Bob Dylan y reconoce la influencia que éste tiene en su música, además de Fray Luis de León, Proust y sus estudios en Filología Románica.

Lejos de una gran voz, Sabina conquista con su estilo, con ese timbre “aguardientoso”, además de mostrar una imagen bohemia y cautivadora. Aunque él mismo se ha definido como un cantante que tiene una banda de rock, sus letras y armonía va más allá de las líneas melódicas de ese género, porque ha incursionado en otros modelos musicales que van desde el swing, blues, bossa nova, son, bolero, rumba, ranchero, tango y otras fusiones.

Con respecto a sus letras, la gran mayoría son de una riqueza literaria exquisita, que se alejan de lo tradicional y, por lo general, no son repetitivas ni se sustentan en los estribillos tradicionales y “pegajosos” en que se basan otros géneros. Pero ahondando en otras latitudes y en un sentido universal, las canciones suelen describirse a sí mismas, es decir, no se necesita explicar su letra porque se definen de manera implícita.

No es el caso de una canción de Sabina en especial, la cual exige tener ciertas referencias para entender el sentido de lo que desea expresar el autor. Se trata de “Así estoy yo sin ti”, en la cual busca mostrar lo que éste siente con la ausencia del ser querido, mediante una serie de analogías muy profundas.

Trataré de hacer una interpretación de la letra y describir lo que no es aparentemente obvio. Dice así:

“Extraño, como un pato en el Manzanares…”. Aquí se refiere al río Manzanares que cruza la ciudad de Madrid, muy contaminado, por lo que es muy extraño que los patos naden en esas aguas tóxicas.

“…torpe como un suicida sin vocación”. Bueno, esto no creo se necesite explicar.

“…absurdo como un belga por soleares”. En este caso se refiere al estilo muy particular del canto flamenco, por lo cual un nativo de Bélgica se vería absurdo haciéndolo.

“…vacío como una isla sin Robinson”. Hace referencia a Robinson Crusoe, la obra de Daniel Defoe en la que un náufrago queda atrapado en una isla desierta y, sin él, pues la isla se queda sola.

“Oscuro como un túnel sin tren expreso”. Es algo obvio.

“…negro como los ángeles de Machín”. Se refiere Antonio Machín, quien fue un cantante cubano que compuso la canción “Angelitos Negros”.

“…febril, como la carta de amor de un preso”. Hace referencia a la fiebre o a lo candente conque un preso escribe una carta a su amada, ya que se supone adentro no tiene contacto frecuente con mujeres.

“Así estoy yo, así estoy yo, sin ti”.

“Perdido, como un quinto en día de permiso”. Se le denomina quinto al joven que se encuentra prestando su servicio militar y, al acostumbrarse al cuartel, cuando sale franco no sabe qué hacer ni en que ocupar su tiempo.

“…como un santo sin paraíso”. Es obvio.

“…como el ojo del maniquí”. Sin vida, mirando por siempre hacia donde lo coloquen.

“…huraño, como un dandy con lamparones”. Se le llama “dandy” a una persona que acostumbra andar bien arreglada, con su ropa limpia, planchada e impecable, por lo tanto, se pondría huraño si su ropa tuviera lamparones (manchas de grasa).

“…como un barco sin polizones”. Los polizones son aquellos que se cuelan en las embarcaciones sin permiso y, en este caso, un barco sin ellos es extraño.

“Así estoy yo sin ti…”

“Más triste que un torero, al otro lado del telón de acero”. Aquí se refiere al ejecutante de la fiesta brava, en el supuesto de que viviera en un país del bloque comunista, tras el “telón de acero” o la “cortina de hierro”, término que utilizó Winston Churchill en 1946, para definir la frontera ideológica en la Guerra Fría.

“Así estoy yo, así estoy yo, sin ti”.

“Vencido, como un viejo que pierde al tute”. El tute es un juego de cartas muy popular en España, el cual acostumbran jugar personas mayores como entretenimiento cotidiano, así que al perder se sienten derrotados moralmente también.

“…lascivo como el beso del coronel”. Es probable –con temor a equivocarme- que el autor se refiera al coronel Rafael Leónidas, dictador de República Dominicana, quien es tema de la novela “La fiesta del chivo” de Mario Vargas Llosa, y a quien se le conocía por su gusto hacia las menores de edad, que las besaba con lascivia (propensión a los deleites carnales).

“Inútil, como un sello por triplicado”. Se refiere al exceso de burocracia que no tiene utilidad.

“…como el semen de los ahorcados”. Ya es inútil porque han muerto.

“…furtivo, como el Lute cuando era el Lute”. Hace referencia a Eleuterio Sánchez “El Lute”, quien fue un delincuente español que estuvo varias veces en prisión, escapando algunas veces de ésta, quien posteriormente se hizo abogado y escritor.

“…inquieto, como párroco en un burdel”. Es obvio.

“Errante como un taxi por el desierto”. Nada qué hacer un taxi en el desierto.

“…quemado como el cielo de Chernobyl”. Con referencia al accidente nuclear de la planta ubicada en Chernobyl, ubicada a 120 kilómetros de Kiev, capital de Ucrania, el 26 de abril de 1986.

“…solo, como un poeta en el aeropuerto”. Es lógico que un poeta pueda sentirse en soledad, incluso en un lugar rodeado de personas.

“Así estoy yo sin ti,

Más triste que un torero, al otro lado del telón de acero.

Así estoy yo, así estoy yo, así estoy yo sin ti”.

“Amargo, como el vino del exiliado”. Una persona que es exiliada de su país tiene añoranza por regresar o, al menos, siente remordimientos por su patria.

“…como el domingo de un jubilado”. Al llegar la jubilación se acaba la actividad profesional y los domingos no los goza como antaño.

“…como una boda por lo civil”. Quizá para algunas personas sea sólo por compromiso y no les resulta placentero casarse.

“…macabro, como el vientre de los misiles”. Es obvio que un misil siempre causa temor.

“…como un pájaro en un desfile”. Aquí el autor se refiere al águila que enarbolaban las tropas de Franco, como símbolo del fascismo.

“Así estoy yo sin ti…”

Como lo mencioné líneas arriba, las canciones generalmente no se interpretan, se explican por sí mismas, aunque en el tema tratado si es necesario tener esas referencias. No sería lo mismo el caso de, por ejemplo, nuestro José Alfredo Jiménez, ícono de la música mexicana, a quien por cierto Sabina ha declarado que lo considera el mejor compositor de habla hispana, justificando su afirmación al decir que una persona que no tuvo estudios y sin saber tocar la guitarra, pudo escribir una frase tan poética como aquella que dice: “es el último brindis de un bohemio por una reina”.

Gracias, hasta la próxima.

Les agradezco críticas y comentarios a: karlcovian@gmail.com