Por: Julio Erazo Macías Rodríguez

Tanto hemos estado bombardeados con los desastres naturales que han golpeado México en estos últimos meses, y de los sismos que los estados de Chiapas, Oaxaca, Guerrero, Morelos, Estado de México, Puebla y Ciudad de México, que son los más afectados, déjame contarte mi anécdota que está presente en mí y lo estará por el resto de la vida, y moviendo tal vez un poco más la estaca.

Corría el 19 de Septiembre de 1985  a las 7:00 am cuando dispuesto estaba para ir un día más a la escuela en tal fecha cursaba el sexto año de primaria, arriba de una camioneta combi acomodando mi cosas cuando alrededor de las 7:19 am comencé a sentir que se me movía la camioneta, de momento pensé que la estaban empujando pero al bajarme ya todo el suelo se movía, no sabía lo que estaba pasando y el nerviosismo era más cuando pasaban lo segundo y minutos y no paraba, después de como 2 minutos, la tierra se tranquilizó, mis padres queriéndose comunicar con la familia y no había servicio telefónico, aun así nos encaminamos a la escuela y en esa ocasión si nos recibieron.

Transcurría el día y al regresar a casa las noticias invadían la radio y televisión con la tragedia, imágenes que nunca se olvidarán y de las personas que se quedaron sin hogar, los tan llamados “Damnificados”, pasó la noche y el miedo crecía, el amanecer del 20 de Septiembre de 1985, para el mundo México estaba destruido, lugares que visitaba, completamente desboronados; la noche del 20 de Noviembre se repetía a las 19:20 hrs, con menor intensidad pero para pensar en que estaba sucediendo, histeria en las calles, nadie quería dormir en su casa, un terremoto de 8.1 Richter había sacudido el centro de país y cuando el entonces presidente Miguel de la Madrid Hurtado declaraba a la prensa que no necesitábamos ayuda del exterior, que México podía solo, y la realidad era, que el gobierno ni un plan para este tipo de contingencias, ni un solo cuerpo de socorro; la población fue la que hizo frente y puso fuerza para rescatar a miles enterrados entre los escombros, gente en los camellones de las avenidas ¡Por meses! Y nadie les ayudaba; 5000 muertes, 1500 desaparecidos (muchas agencias hablaban de 30 mil y 40 mil), edificios importantes en el suelo y lo que levantó la ciudad, fue su gente.

HOY  se repite la historia, 19 de Septiembre de 2017 Ciudad de México con un sismo de magnitud 7.1 sacude el centro del país, los recuerdos no se olvidan de hace 32 años, mismo escenario, el gobierno tomando fotos como si evento partidista se tratara, el pueblo apoyando, la ciudadanía de todo el país ayudando, pero ¿quién habla de los pueblo aledaños?  Jojutla, Morelos herido de muerte, Chiapas y Oaxaca los más dañados por un sismo de 8.2 Richter anteriormente, esta vez se recibe ayuda del exterior, niños, jóvenes y adultos recaudando ayudas y el gobierno solo mirando, los legisladores protegiendo su dinero que del pueblo es, México mucho hay que aprender, constructoras del país construyendo y vendiendo edificios y casas de cartón, autoridades autorizando sin nulas medidas de seguridad y que decir de la calidad de los materiales; casas viejas, inmuebles sentidos por sismos de menor magnitud, México tiembla desde sus entrañas, gastos en política, sequía para ayudar al pueblo.

1985, 2017  un recordatorio de que podemos recomponer muchos caminos, de que podemos vivir como sociedad organizada, un recordatorio que la tierra nos da, de que podemos mejorar como seres humanos y ser humanitarios.

19 de Septiembre de 1985,2017 cicatrices que muestran que México es grande y sigue de pie.