El escándalo explotó y cada día surge una nueva consecuencia para Kevin Spacey. Los problemas empezaron el 30 de octubre, cuando en una entrevista a “Buzzfeed”, el actor Anthony Rapp aseguró que Spacey lo había acosado -borracho- en una fiesta cuando Rapp tenía 14 años. El acusado dijo no recordar los hechos, pero trató de distraer la atención con el anuncio público de su homosexualidad.

La denuncia de Rapp se producía en medio de una ola escandalosa: la investigación periodística sobre Harvey Weinstein, el poderoso productor acusado por más de 70 mujeres (en 14 de los casos, por violación). Enseguida Spacey entró en el ojo de la tormenta: empezaron a salir más testimonios sobre su comportamiento de acoso sexual en la producción de “House of Cards” y en su época en el teatro Old Vic en Londres. Por eso Netflix canceló la última temporada de la serie.

Plummer, el reemplazante de Spacey. (REUTERS).

Ahora Spacey sigue siendo rechazado por la industria cinematográfica. Participó de “All The Money In The World” (la historia del millonario J. Paul Getty cuando en 1973 se negó a pagar el rescate tras el secuestro de su nieto) y la producción del filme decidió borrar sus escenas y volver a rodarlas con otro actor, pese al gasto millonario que eso implica. El filme del director Ridley Scott y la productora Sony Pictures se estrenaría igualmente el 22 de diciembre.

Tras las acusaciones, Netflix rompió relaciones con Kevin Spacey

El rol de Spacey será hecho por Christopher Plummer, un hombre con mejor imagen hoy. Plummer (“La novicia rebelde”, entre tantos otros éxitos) tiene 87 años y “limpiará” la promoción de película que -esperan- sea gran candidata al Oscar. Más de 800 personas trabajaron en el proyecto.

Según informó el sitio “TMZ”, los protagonistas Mark Wahlberg y Michelle Williams están de acuerdo con la decisión de volver a filmar las escenas que a Spacey le demandaron ocho días.

clarin.com