Si en 2030 planeamos llegar a Marte con la primera misión tripulada por humanos, para que estos sean capaces de colonizar el planeta rojo asegurar su subsistencia es fundamental.

Ya se han desarrollado con éxito cultivos que puedan sobrevivir a las condiciones extremas del clima marciano, como patatas capaces de resolver la sequedad, temperaturas y radiaciones en Marte a fin de procurarse la supervivencia.

Un proyecto independiente de científicos de los Países Bajos llega ahora a completar la figura de un sembrío marciano, con pequeños pero importantes personajes para la escena feliz: lombrices.

La composición del suelo de Marte no debería obstaculizar la reproducción de la lombriz, de acuerdo con las simulaciones realizadas en la Tierra, utilizando un suelo simulado de Marte desarrollado por la NASA.

Una granja fuera de este mundo

Los investigadores agregaron plantas de rucola (también conocidas como rúcula o arúgula), abono en forma de estiércol y lombrices de tierra a una mezcla que pretendía simular una parcela marciana. Descubrieron que no solo los gusanos prosperaron sino que incluso produjeron su primera descendencia.

El investigador principal y biólogo Wieger Wamelink de la Universidad e Investigación de Wageningen en los Países Bajos señala, sin embargo, que la mejor sorpresa vino al final del experimento “cuando encontramos dos gusanos jóvenes en el suelo simulado de Marte”.

El suelo marciano simulado ha sido desarrollado por la NASA en base a los datos obtenidos por los rovers y orbitadores que ha enviado al planeta rojo y su composición es lo más cercana al material en Marte.

El material es empleado por la agencia espacial para simular cómo este material en condiciones reales afectaría a equipos de la misión como rovers robóticos, equipos de minería y trajes espaciales.

Nuevos aditivos

Si bien el suelo marciano simulado no resultaría tan fértil como el terráqueo, el equipo de Wamelink está probando con agregar estiércol de cerdo y lombrices de tierra, que digieren la materia vegetal en descomposición y la convierten en nutrientes y airean el suelo a través del túnel.

Marte tiene una meteorización limitada en comparación con la Tierra, lo que significa que los granos del suelo pueden tener bordes filosos que podrían dañar el tracto digestivo de las lombrices.

Para determinar la eficacia de las adiciones, el equipo preparó una variedad de macetas sembradas con rúcula. Compararon el suelo marciano con arena plateada, una arena a base de cuarzo utilizada en la jardinería terrestre para la aireación del suelo.

Se prepararon macetas con rúcula plantada, luego se agregó estiércol a todas las macetas. Luego se agregaron gusanos.

Sin embargo, existen otras barreras significativas para cultivar plantas en Marte. Necesitarían un medio ambiente controlado por el clima para evitar que se congelen en el duro frío de Marte, y permitirles agua líquida, y algún tipo de protección para protegerlos de la radiación en la superficie, por la ausencia de un campo magnético global.

Ambos podrían cultivarse en un invernadero, otro gran problema es la luz pues Marte obtiene aproximadamente el 60% de la cantidad de luz que la Tierra, lo que significa que las plantas en Marte crecerían a aproximadamente a un 60% de la tasa de las plantas de la Tierra.

Mientras tanto, el trabajo de Wamelink con simulantes del suelo continúa. Él ya ha determinado que las verduras cultivadas en el simulador de metales pesados ​​son seguras para comer.

El equipo aún debe publicar su investigación. Mientras tanto, puedes averiguar sobre su proyecto y crowdfunding en el sitio web de Worms for mars.

nmas1.org