Por: Lic.Ernesto Lerma, titular de la sección y columna periodística.

mi 7.5 de calificación al popular filme de Hollywood “Guerra de Papás 2” (año: 2017, cineasta/director: Sean Anders, genero fílmico: comedia familiar, país: Estados Unidos, nombre/titulo original: “Daddys Home 2”, clasificación: “B”, guionista: Brian Burns, duración: 100 minutos, elenco/reparto de actores/estrellas: Will Ferrell/Mark Wahlberg/Linda Cardellini/Mel Gibson/John Lithgow/Scarlett Estevez/Owen Vaccaro/Alessandra Ambrosio/John Cena)…Divertida secuela palomera que cumple muy bien su propósito de entretener, pero sin llegar a aportar nada novedoso en ese estilo. 

La verdad es que las llamadas buddy movies son una certera aportación totalmente hollywoodense desde hace unos 40 años en la que los 2 personajes principales son tipos que se perciben como unos polos opuestos, como agua y aceite que funcionan muy bien en la gran pantalla y logran la química en amistad y compañerismo, caso que sucede en esta secuela del éxito mundial del 2015 y que para este año los papás más irreverentes de la pantalla grande son los encargados de inaugurar la temporada navideña de películas con “Guerra de Papás 2” después del éxito en taquilla que probó ser la cinta original. Pero primero voy a la elemental trama de la sinopsis en la historia. Resulta que siguiendo los acontecimientos de la primera película, que papá y segundo papá, Dusty (Mark Wahlberg) y Brad (Will Ferrell) unen nuevamente sus fuerzas para darle a sus hijos la Navidad perfecta. Sin embargo su reciente alianza se pone a prueba cuando el macho, rudo y clásico padre de Dusty, Kurt (Mel Gibson) y el ultra-cariñoso, ingenuo y emocional padre de Brad, Don (John Lithgow) llegan justo a tiempo para convertir esas fiestas navideñas y el fin de año en un total caos.
Dirigida al igual que la primera parte por el competente cineasta de comedias en Hollywood Sean Anders, nos presenta exactamente la misma fórmula que el filme original, que es la del macho alfa que pelea contra el underdog por defender su territorio. Pero, esta vez, le agrega dos ingredientes nuevos a la mezcla con la melosidad de las festividades navideñas y de fin de año con la inclusión de unos actorazos como lo son el nivel de John Lithgow y Mel Gibson para agregar una capa extra a la narrativa, que es la guerra de los abuelos con sus hijos. Vaya, esto va de dos generaciones, pero con los mismos problemas. Para mi gusto, la mayor parte de la comedia en situaciones divertidas obviamente proviene de la mancuerna entre los personajes de Brad y Don bien encarnados por Ferrell y Wahlberg, que se ponen en situaciones tan ridículas y exacerbadas que hacen a la audiencia encogerse de hombros y soltar las carcajadas, es cuando las cuatro estrellas de la cinta comparten escena y contraponen sus dinámicas de crianza tan dispares, que la película logra proponer algo más que una comedia fácil y palomera, aunque lo intenta. En mi personal opinion, el ver uno de los ganchos de la cinta es con Gibson al aventurarse en la comedia de pastelazo. Pero, desafortunadamente, el gran actor nos queda a deber en esta exploración de su vena cómica en el papel del don Juan y chico malo. A momentos, el también reconocido director se siente muy acartonado a la hora de entregarnos los chistes más subidos de tono de la cinta que maneja una serie de subtramas paralelas que le dan un buen cuerpo al filme, como las peripecias del primer amor de Dylan, el hijo mayor de Dusty, y la rivalidad que también surge entre Sara (Linda Cardellini) y Karen (Alessandra Ambrosio) quien, por cierto, sí tiene diálogos en esta segunda entrega. En la culminación de la película, como es de esperarse, ocurre en la Nochebuena. Sin embargo, para este momento el guion ha explotado ya todos sus recursos cómicos, lo cual nos da como resultado un desenlace ciertamente inverosímil y muy forzado.
Mi 7.5 de calificación a “Guerra de Papas 2” que tiene un esfuerzo más sólido en su guion que en el filme original, a pesar de seguir siendo una comedia genérica y algo efímera con las risas aseguradas para una historia destinada a ser olvidada en el momento de que la audiencia abandone la sala de cine, que llama la atención sobre todo por su muy bien conjuntado elenco y reparto. De las actuaciones todas son correctas, ya que se esfuerzan en darle ese tono cómico y hasta cínico de la trama, con el mas que cameo de un John Cena que está aquí nuevamente como en la primer película para salvar el día y su participación en esta parte de la historia nos da ese comic relief necesario para despedir la cinta con buen sabor de boca. La verdad, no hay mucho que pedirle a esta producción cinematográfica, solo el de observar a los padres y abuelos mas cool del cine hollywoodense contemporáneo que como las buddy movies; funcionan y funcionan muy bien.
Lic.Ernesto Lerma, titular de la columna y sección periodística.