Las automotrices ya abren espacios en sus plantas para producir autos eléctricos, ya que se espera que su venta se acelere en el mundo a partir de 2020. México se prepara para aprovechar la tendencia.

CIUDAD DE MÉXICO.- Poco a poco, los vehículos eléctricos se están volviendo una realidad.

En 2016, apenas representaron 0.9% del total de autos que se vendieron en Estados Unidos, 0.2% de los que se vendieron en Europa y 0.01% del mercado en México. Sin embargo, según un estudio de ING, a partir de 2020, la venta de estos vehículos incrementará consistentemente, hasta dominar las calles.

México ya está tomando parte en esta tendencia. El jueves pasado, la automotriz estadounidense Ford anunció que producirá en México una nueva genración de vehículos eléctricos a partir de 2020. Será el primer auto de este tipo que se ensamble en el país.

“Esto traerá diversos retos”, dice Bruno Juanes, socio responsable de innovación y manufactura en Deloitte México. Los principales, destaca, serán habilitar la infraestructura necesaria en su planta de Cuautitlán para el ensamble de estos vehículos, desarrollar proveedores de nuevos componentes y capacitar a los empleados, que deberán adquirir nuevas habilidades para realizar el proceso de ensamble de los nuevos vehículos.

Y es que, a diferencia de los modelos con motor de combustión interna, los eléctricos tienen menos componentes. Según los analistas de ING, la batería y el motor de un vehículo eléctrico solo tienen 200 componentes, mientras que un motor de combustión, transmisión y escape suman unos 1,400 componentes.

Además, un motor de combustión promedio tarda aproximadamente 3.5 horas en fabricarse, mientras que uno eléctrico se ensambla en apenas 1 hora, según la consultora AlixPartners.

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