Por: Lic.Ernesto Lerma, titular de la columna y sección periodística.

Mi 9 de calificación al taquillero filme hollywoodense “Star Wars: Episodio VIII – Los Últimos Jedi” (año: 2017, cineasta/director/guionista: Rian Johnson, país: Estados Unidos, generofílmico: acción/aventura/drama/opera espacial, duración: 152 minutos, nombre/titulo original: “Star Wars: Episode VIII – The Last Jedi”, clasificación: “B”, elenco/reparto de actores/estrellas: Daisy Ridley/Mark Hamill/Carrie Fisher/Benicio del Toro/Lupita Nyong’o/Anthony Daniels/Laura Dern/Peter Mayhew/Kelly Marie Tran/John Boyega/Adam Driver/Domhnall Gleeson/Oscar Isaac/Andy Serkis)…Extraordinaria octava entrega oficial de la popular saga que recrea escenas de latrilogía original en la forma, pero que en el fondo le da su propio tratamiento sin ningún riesgo narrativo para los fieles fanáticos. Por: Lic.Ernesto Lerma, titular de la sección y columna periodística.

Soy de la opinión y criterio que actualmente Studios Disney esta manejando como con piloto automático la famosa franquicia de “Star Wars” que hace 5 años su creador George Lucas vendió a la poderosa empresa de Mickey Mouse, que ya tiene los derechos de los superhéroes de Los Vengadores de Marvel y muy probablemente a The X-Men de la recién adquirida compañía 20th Century Fox. ¿Porque en piloto automático? Por el tratamiento tan respetuoso y fiel a la trilogía fundacional que es la original (1977/1983/1983) que cambiara en todos los aspectos tanto para bien como para mal no solo las reglas del cine comercial en Hollywood en particular, sino la aportación tecnológica en efectos especiales/visuales en el séptimo arte en general. Algunos críticos de cine y detractores de la saga la han señalado como repetitiva, circular, temáticamente tartamuda y en cierta manera siendo bien objetivos, tienen razón. Ya que actualmente no están corriendo riesgos narrativos con esta nueva trilogía, sino que se recrean en la nostalgia de las películas clásicas, esto como para tener contentos a nosotros me incluyo, los fans. Al menos en mi personal percepción cinefila, Lucas si se arriesgo en las precuelas (1999/2002/2005) que para muchos fueron fallidas, pero que si se molesto en aportar elementos novedosos en su narración. Ok, voy primero a la sinopsis oficial de esta cinta y después le sigo con mi critica/reseña, en este octavo episodio oficial de la saga continuará la historia de Luke Skywalker (Mark Hamill), Rey (Daisy Ridley) y Finn (John Boyega), en su intensa lucha contra los villanos del Imperio espacial tras los primeros pasos dados en el epilogo que fue el taquillero episodio VII “El Despertar de La Fuerza” (J. J. Abrams, 2015). Esta octava entrega de la franquicia creada por Lucas sigue la pista de Rey, que sigue su épico viaje contra la Primera Orden de la mano de amigos/compañeros como Finn, Poe Dameron (Oscar Issac) y del ya veterano maestro Jedi, Skywalker.
Como si disfrutase de la libertad creativa y de la valentía del propio Lucas tanto el de las películas originales como el de las precuelas, el joven cineasta Rian Johnson utiliza el místico poder que lo rodea todo para señalar, como apuntaba Hamill en el ultimo tráiler y avance oficial visto, que ha llegado la hora de prescindir de los Jedi tal y como los conocíamos. Y lo mismo ocurre con las tramas secundarias en esta cinta, que, pese a perder empuje al separarse demasiado del culebrón en el drama de la historia de la familia Skywalker, ganan en diversificación de un universo que abraza la aventura, el space opera y también la ciencia-ficción porque vuelve a albergar un tono político, menos farragoso pero más revolucionario que nunca. Mientras que los personajes de Carrie Fisher (Princesa Leia), Oscar Isaac (Poe Dameron) y Laura Dern (Amilyn Holdo) nos hablan de la importancia de la flexibilidad y la confianza en una cadena de mando, como un relato al estilo de la serie televisiva “Galáctica”, los personajes de John Boyega (Finn) y de su nueva compañera de viaje, Kelly Marie Tran (Rose Tico), nos presentan el sector de la burguesía galáctica menos deseable. Si las guerras de nuestro planeta dan dinero, imagínense la de “Las Guerras de Las Galaxias”. Todo esto, orquestado por la gran música instrumental sinfónica de un maestro como lo es el gran compositor John Williams que aún tiene mucho que decir, ampliando lo presentado en el episodio anterior para conseguir que los leitmotiv creados hace sólo dos años, parezcan melodías que llevan décadas persiguiendo a sus personajes. Y es que la música es otro recordatorio de que esto es el segundo acto de una obra que no veremos completa hasta el año de 2019, pero que, por suerte, está resultando de lo más placentera por motivos muy diferentes. A pesar de su larga duración de 2 horas y media, no se siente una película pesada en su bien logrado ritmo, que en algunas escenas recrea o fusila a las de las clásicas cintas “El Regreso del Jedi” (1983) a la mitad y en su tramo final a “El Imperio Contrataca” (1980), que toma un camino narrativo sin riesgos, de lo que Studios Disney quieren para toda la actual saga.
Mi 9 de calificación bien otorgado a “Star Wars: Episodio VIII – Los Últimos Jedi”, con lo mejor que fue el descubrir nuevos rincones de La Fuerza y a la vez con lo peor que dejará fuera al espectador que no quiera jugar con ese elemento. Aunque llevamos ya dos años rememorando los aspectos menos positivos de las recientes cintas de “Star Wars”, como los filmes de “El Despertar de La Fuerza”, aquel remake de la película “Episodio IV – Una Nueva Esperanza” (1977) que lo empezó todo, logró convertirse en el inicio de una prometedora aventura en la que conocimos a Rey (Daisy Ridley) y Kylo Ren (Adam Driver), enemigos perfectos. Resultó especialmente atractivo al tratarse de una heroína que llegaba en el momento más necesario, y de un inseguro aprendiz de villano que demostraba que El Lado Oscuro no era el sencillo atajo temido por los caballeros luminosos. Y del spin-off “Rogue One” (2016), que fue una formidable historia entre los episodios IV y V que recrea y homenajea a la primer cinta, pero con muchos elementos muy ricos en la construcción de sus personajes. Esta es una producción fílmica para nosotros los fans galácticos sin miedo a nada. Rian Johnson ha sabido aprovechar la posición de estas piezas fundamentales de la trama en su guion original, supongo que supervisado por el propio Lucas, mientras afrontaba su octavo capítulo con un estilo muy diferente al de su predecesor. Los personajes encarnados por las buenas actuaciones en los entregados por Ridley y Driver se confirman como el corazón del nuevo tríptico, pero este director se atreve a mostrarnos profundidades mucho más grises e interesantes de La Fuerza, algo que aún no había llegado a las grandes producciones cinematográficas de la franquicia.