Por: MELITON GUEVARA CASTILLO

Los candidatos independientes, como quien dice, llegaron para quedarse. Llegaron para romper con el dominio de los partidos políticos en la asignación de los candidatos a los puestos de elección popular. Rompieron el monopolio del camino o acceso al poder político. Pero, ojo, no lo hicieron, digamos motu propio, que el mismo sistema entendió que era necesario una válvula de escape a la ciudadanía.

Los candidatos independientes significan, a fin de cuentas, que los partidos políticos –via los legisladores-, reconocieron que hay un rechazo a su monopolio de las candidaturas, a la partidocracia que ha generado un poder burocrático y que, a la larga, ha significado una desvinculación con la ciudadanía, con la sociedad, que tiene el poder de elegir a sus gobernantes. Por eso, a lo largo y ancho del país, han surgido independientes ganadores.

FIEBRE DE INDEPENDIENTES.

En Tamaulipas la fiebre no es de hoy. Hay casos, por ejemplo, de Jaumave como de Jiménez, que fueron gobernados hace años por candidatos independientes, porque la Constitución, la legislación electoral lo permitía, pero un día eliminaron una posibilidad. Ahora, en los tiempos modernos, los casos están nuevamente en Jaumave y en Llera. Y ahora, para la elección de este año, están apuntados 14, que ya solo requieren del aval del IETAM de Tania Gisela Contreras.

El referente en la historia de los candidatos independientes es Pedro Kumamoto, gano una diputación local en Jalisco con más de 50 mil votos, más votos de los que recibieron los candidatos de otros partidos políticos; el otro icono es Jaime Rodríguez Calderón, mejor conocido como El Bronco; que en la elección para gobernador de  Nuevo León obtuvo el doble de votos de sus adversarios, es decir, les gano 2 a 1… un triunfo que, la verdad, nadie consideraba que fuera posible.

14 CANDIDATOS INDEPENDIENTES.

En la elección anterior dos candidatos independientes ganaron la elección: en Jaumave y en Llera. Para esta ocasión, para la elección del 2018, de los registrados resulto que 21 cumplieron con los requisitos formales del IETAM para ser candidatos a una alcaldía y fueron por las firmas demandando ser candidatos. Siete quedaron fuera y 14 cumplieron con el requisito del 3% de las firmas, que ahora tienen que ser validadas por el órgano electoral.

Quedaron fuera: Lucero Zavaleta (Altamira), Rene Martín Cantú Cárdenas (Matamoros), Juan Martin Reyna García (Matamoros), Geovani Francesco Barrios Moreno (Reynosa), Pedro Castorena González (Reynosa) y Miguel Ángel Santos Guatemala (Nuevo Laredo). No llegaron, estos, a la recta final porque no fueron capaces de juntar las firmas necesarias; pudo ser por falta de experiencia, por no tener un buen equipo de trabajo o, simplemente, porque no tienen “empatía” con la ciudadanía.

RESTAR VOTOS.

Los expertos y comentaristas tienen una explicación respecto a los candidatos independientes en Tamaulipas: 1) Son candidaturas engendradas para lastimar, quitarle votos a un partido; así fue, se dijo en su momento, la candidatura de Xicoténcatl González; 2) Son ciudadanos ingenuos, que piensan que es fácil lograr la candidatura, o sencillamente, la ven como una oportunidad de obtener ganancias; y, 3) Son políticos que conocen, saben de la operación político, y están convencidos de que no tienen cabida en un partido político. Así, con esta óptica, es como se pueden observar las candidaturas independientes para las alcaldías.

Veamos, por ejemplo, los dos casos por Victoria: Héctor David Tamayo Ruiz. Fue uno de los colaboradores, digamos cercanos, a Xicoténcatl González en la elección anterior. Sigue, pues, los pasos de su maestro o, como alguien diría, ya le agarro el gusto. Y el caso de Nayma Karina Barquierena, desde un principio, lo dejo bien sentado: que el PRI, en su momento, no le quiso dar ninguna oportunidad… así que va por la revancha. De pronto, pues, la nació el amor por servir a su comunidad de una trinchera más grande y como se forjo en el PRI, se entiende, conoce su operación y a buena parte de la estructura.

TRIUNFO INDEPENDIENTE.

Cuando gana un candidato independiente, se entiende, es la respuesta intensa, contundente, de una sociedad que esta harta de los partidos políticos y sus candidatos, gobernadores o alcaldes. Así sucedió en Nuevo León: la sociedad estaba harta de la corrupción e impunidad de Rodrigo Medina; o están harta de las imposiciones del partido gobernante, como sucedió en Llera y en Jaumave. Por eso, de entrada, son buenas las candidaturas independientes: son una válvula de escape, una nueva opción, para decirle a la imposición y malos candidatos “Basta”. El voto cuenta.

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