Robert Downey Jr. cumple hoy 53 años mientras atraviesa uno de sus mejores momentos personales y profesionales tras una vida entre rodajes y juzgados que le llevó de heroinómano a superhéroe y de Hollywood a la cárcel hasta que, finalmente, se encontró a sí mismo.

Downey Jr., nacido en Nueva York en 1965, es uno de los intérpretes mejor pagados de la industria del cine, respetado por su talento artístico, deseado por los estudios por su capacidad para generar taquilla y admirado por las masas.

Es también un exdrogadicto y un exconvicto que durante cerca de una década estuvo entrando y saliendo de centros de rehabilitación hasta parecer una causa perdida.

Declive

En 1996, sus adicciones trascienden del ámbito privado al judicial tras ser detenido en California por exceso de velocidad y por conducir borracho, cargos a los que se sumó que la Policía halló en su vehículo un arma y drogas diversas. Quedó en libertad y poco después fue arrestado tras aparecer inconsciente en la cama de la hija de un vecino.

A los pocos días, se produjo una tercera detención por fugarse de un centro de rehabilitación donde había sido recluido.

En años sucesivos, Downey Jr. ingresará en programas de desintoxicación en más de media docena de ocasiones, unas alternativas que le libran de ir a prisión hasta que, en agosto de 1999, el juez que lleva su caso no puede con más desplantes y le condena a pasar tres años encerrado en la penitenciaría de Corcoran, en el centro de California.

El actor sale de la cárcel al año y busca voluntariamente tratamiento para sus adicciones. Hollywood recibe al hijo pródigo con los brazos abiertos y Downey Jr. firma un papel con la serie Ally McBeal que le vale un premio en los Globos de Oro y la nominación a los Emmys.

En noviembre de 2000, es detenido por posesión de cocaína y metanfetaminas, y otra vez en 2001, lo que le vuelve a obligar ir a rehabilitación durante un año para evitar retornar al presidio. Sin terminar de sentar la cabeza, lejos de su primera mujer con la que llevaba años distanciado, entra en su vida Susan Levin, con la que trabajará en el thriller Gothika (2003) liderado por Halle Berry y con la española Penélope Cruz.

Levin producirá también Kiss Kiss Bang Bang (2005), filme que volverá a poner la carrera de Downey Jr. en pie.

Repunte

En 2007, llegaría Zodiac, y en 2008 estrenaría el largometraje que dispararía su estrellato hasta límites insospechados: Iron Man.

Como el magnate vividor y extravagante Tony Stark y su acorazado héroe de hierro de los cómics de Marvel, Downey Jr. ha rodado ya una trilogía que ha recaudado más de 2,300 millones de dólares en taquilla, y su carismático personaje es clave en la saga Los Vengadores, otra mina de oro cuya tercera parte se estrena el 27 de abril.

Downey Jr. encontró el éxito también en la franquicia de Sherlock Holmes, con la que triunfó en los Globos de Oro, y obtuvo su segunda nominación al Oscar en 2009 por la comedia Tropic Thunder: ¡Una guerra de película!, en la que interpretaba a un actor blanco que quería ser negro. Aunque, a diferencia de sus inicios, reconoce que ya ha aprendido a sobrellevar los vaivenes emocionales de Hollywood.

EFE