Cada vez que un vehículo se enciende y comienza a circular, sus motores de combustión interna producen tres tipos de emisiones contaminantes: emisiones evaporativas, emisiones por el tubo de escape y emisiones de partículas por el desgaste de frenos y llantas.

De acuerdo con el Inventario Nacional de Emisiones de Gases y Compuestos de Efecto Invernadero, elaborado por el Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático (INECC), hasta 2015 las fuentes móviles de autotransporte y no carreteras contribuían con 26.2 por ciento de las emisiones totales a nivel nacional.

En Mexicali, especialistas del Instituto de Ingeniería de la Universidad Autónoma de Baja California (UABC) iniciaron la caracterización del tránsito vehicular de la ciudad y sus condiciones de manejo, datos que serán útiles para determinar la incidencia de los vehículos motorizados en las emisiones de gases de efecto invernadero.

El doctor Moisés Galindo Duarte, investigador del Instituto de Ingeniería de la UABC y responsable del Laboratorio de Planeación Urbana y Desarrollo, explicó en entrevista para la Agencia Informativa Conacyt que por medio del estudio se obtendrán datos relativos al volumen de tráfico vehicular en Mexicali y la caracterización de las unidades de acuerdo con su año de fabricación, tamaño de motor y tipo de placas.

La recopilación de los datos implica visitas a diversos puntos de la ciudad para realizar muestreos en diferentes horarios, días de la semana y meses, en intervalos de 15 minutos; posteriormente se clasifican los vehículos por su tipo: automóviles, autobuses, motocicletas, entre otros.

Parte del muestreo incluye una docena de puntos a lo largo del corredor Lázaro Cárdenas, una de las principales vialidades de la ciudad, donde se realizan los conteos por diferentes intervalos, lo que permite hacer comparaciones con datos correspondientes a otros años.

Otra parte contempla el monitoreo del tránsito vehicular en diferentes puntos de la ciudad durante una semana completa, para establecer las variaciones estadísticas por semana; posteriormente, los especialistas hacen lo mismo en un solo día, por intervalos de tres horas.

“Los conteos son de 15 minutos y tenemos datos anteriores, entonces con los datos actualizados podemos estimar los intermedios para comparar con los de antes y ver si bajó o subió el tránsito vehicular de la ciudad”, subrayó el doctor Moisés Galindo.

Motores y emisiones

El tamaño del motor y número de ocupantes en un vehículo son otras de las características que se documentan con el estudio, ya que son factores de incidencia en la cantidad de emisiones que el tránsito vehicular puede generar en una localidad.

Moisés Galindo Duarte refirió que al finalizar el estudio, además de los volúmenes y características del tránsito, contarán con datos como la cantidad de kilómetros que recorren los vehículos y, finalmente, un total en toneladas del dióxido de carbono equivalente (CO2e) que emiten.

“Al concluir el estudio, tendremos indicadores objetivos para quienes desarrollan estudios sobre calentamiento global y cambio climático, podrán saber qué tanto están incidiendo los vehículos con respecto a otras fuentes como la industria”.

Como parte de la caracterización, también se recabarán datos relativos al uso del cinturón, género y edad de los conductores, lo que permitirá a los investigadores realizar comparaciones estadísticas con estudios similares realizados en 2012 y 2009.

Un modelo para estimar emisiones

En 2016, el doctor Moisés Galindo publicó los resultados de la investigación Predicciones de generación de gases de efecto invernadero por causa del transporte terrestre en Baja California, que evidenció una emisión superior a las 15 millones de toneladas de dióxido de carbono equivalente, tan solo en 2015.

Los datos que serán recabados por el estudio de caracterización del tránsito vehicular de Mexicali se convertirán en materia prima para el desarrollo de investigaciones que tengan por objetivo determinar los efectos del tránsito en el medio ambiente.

Yidanes Alejandra Ibáñez Acevedo, estudiante de doctorado en ingeniería en el área de planeación urbana y desarrollo sustentable del Instituto de Ingeniería, trabaja en el diseño y validación de un modelo que evaluará las repercusiones de los gases de efecto invernadero en la calidad del aire del municipio de Mexicali.

En entrevista, la estudiante de posgrado especificó que el modelo se centra en las emisiones del transporte terrestre, desde automóviles particulares hasta transporte público y camiones de carga, que circulan en el bulevar Lázaro Cárdenas.

“Necesito saber cuántos vehículos en operación hay, el tipo de combustible que utilizan, el rendimiento que tienen y otros factores que me van a poder correr el modelo, con base en la estimación de emisiones de gases de dióxido de carbono”.

Mexicali, estudio de caso

Una vez recabada la información y elaborado el modelo, el siguiente paso será alimentar el modelo para continuar con una fase de análisis y, finalmente, evaluar los resultados que arroje.

Yidanes Ibáñez apuntó que como parte del estudio también se diseñarán estrategias que sean factibles de implementar para reducir las emisiones contaminantes, tomando en cuenta las características del tránsito vial de la ciudad de Mexicali.

Una de las propuestas que se están considerando es el desarrollo de un flujo vial continuo que contribuya a elevar la calidad del aire en Mexicali, es decir, corredores viales sin semáforos ni altos que logren reducir las emisiones del parque vehicular de la ciudad.

Dado que el transporte terrestre es una de las principales fuentes de las emisiones de efecto invernadero en Mexicali, la estudiante de doctorado considera que la eliminación de cuellos de botella y señalamientos de alto en las vialidades permitirá agilizar el flujo de los vehículos y con ello reducir las emisiones contaminantes.

Fuente: www.conacytprensa.mx