Desde enero de 2016, la investigadora de El Colegio del Estado de Hidalgo, Edith Miriam García Salazar, ha desarrollado un proyecto de gestión del agua en busca de alternativas para mejorar su calidad y su consumo tanto industrial como doméstico.

La académica explicó que no existe una deficiencia de agua sino de la calidad de la misma, pues en Hidalgo se recibe 60 por ciento de las aguas residuales que se generan en la Ciudad de México.

De acuerdo con la también candidata al Sistema Nacional de Investigadores (SNI), esta problemática se ha concentrado principalmente en los municipios que forman parte de la zona geográfica conocida como el Valle del Mezquital, sitio en donde habitan más de 900 mil personas, quienes llegan a padecer problemas de salud como consecuencia de la mala calidad del agua que utilizan para fines domésticos.

Agregó que las aguas residuales de la presa Endhó, que suministra este líquido a 12 municipios del estado, contienen metales pesados que son dañinos para los seres humanos y ante la falta de una planta tratadora de aguas residuales se han registrado casos diarreicos constantes, e incluso estimó que podrían presentarse problemas crónico degenerativos a largo plazo.

Añadió que en Hidalgo, 90 por ciento del uso de las aguas es para fines agrícolas, mientras que siete por ciento es para uso doméstico y el restante para la industria; no obstante, consideró necesario conformar un modelo de participación social basado en la nueva cultura de cuidado del agua, enfocado en las necesidades de la población y los ecosistemas.

La economista indicó que se encuentra en los primeros tres años de la consolidación del proyecto que está establecido en un lustro, por lo que una vez que concluya la primera etapa tendrá resultados de aproximación para continuar diez años más.

Reconoció que la falta de información específica ha sido el principal problema para continuar con la investigación, ya que no existen indicadores concretos sobre el consumo de agua y los tipos de contaminantes que existen, por lo que se ha basado primordialmente en datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) y de la Comisión Nacional del Agua (Conagua).

Entre sus primeras propuestas, la académica indicó que se contempla manejar una tarifa de cobro para los distintos tipos de consumidores, ya que no se puede cobrar una cantidad mínima para las grandes empresas que consumen miles de litros de agua diariamente, mientras que los consumidores tienen otro tipo de tarifas.

Edith García explicó que, en promedio, una persona en Hidalgo gasta cerca de 33 litros de agua, cifra inferior a la establecida por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) que señala que deben gastarse alrededor de 50 litros de agua diariamente por una persona.

Agregó que “las refresqueras se han convertido en las principales consumidoras de agua, ya que para elaborar un litro de refresco se requieren cuatro litros”, por lo que reiteró la necesidad de aplicar tarifas más específicas.

A su consideración, debe aplicarse un cobro mayor a las empresas que se benefician del consumo de agua, mientras que para el sector público como escuelas, hospitales y oficinas gubernamentales, otro más y para los usuarios domésticos, una distinta.

La investigadora de El Colegio de Hidalgo advirtió que de continuar de esta manera y no atender el problema podría generarse una crisis del agua por la escasez de este líquido en los próximos años, por lo que planteó desarrollar un modelo de participación social en el que todos los consumidores sean responsables del cuidado del líquido.

Fuente: www.conacytprensa.mx