El blockchain y las fábricas llenas de robots, por ejemplo, son algunas invenciones que generan altas expectativas por lo que pueden brindar en el futuro.

Un blockchain realmente útil, realidad aumentada para todos y el apocalipsis robótico acaparan titulares, pero en términos prácticos su futuro no es ni claro ni inminente.

REALIDAD AUMENTADA A GRAN ESCALA

Dos años después del lanzamiento de los primeros visores de realidad virtual Oculus, HTC Vive y Playstation VR, las firmas han tenido problemas para atraer a los talentosos desarrolladores que necesitan para, a su vez, atraer a una audiencia masiva, y viceversa.

Ahora, los verdaderos creyentes insisten en que la tecnología que llegará al mercado masivo es la realidad aumentada, que superpone imágenes digitales en el campo de visión del mundo real (piensa en Pokemón Go).

Google y Apple están desarrollando herramientas para smartphones y se supone que en este 2018 serán lanzados los esperados visores de Magic Leap, así como una nueva versión de los HoloLens de Microsoft, líderes de la industria.

FÁBRICAS COMPLETAMENTE ROBÓTICAS

La automatización está desplazando a los trabajadores, pero el pánico sobre el próximo apocalipsis laboral es dramático.

Tomemos por ejemplo un informe reciente de McKinsey que decía que hasta 800 millones de trabajos podrían desaparecer para 2030. La mayoría de los medios que reportaron ese dato no incluyeron la predicción que lo acompañaba: las necesidades resultantes de la cadena de suministro podrían crear aún más empleos en el mismo periodo.

Hoy en día, algunos de los robots más avanzados están enfocados en recoger objetos aleatorios de un contenedor. En las fábricas, cuando los robots tienen que recoger cosas más pesadas y lidiar con humanos, incluso las máquinas más impresionantes han tenido fallas.

PORTABILIDAD DE DATOS

A partir del 25 de mayo, las nuevas reglas en Europa establecen que compañías como Facebook proporcionen a los usuarios una forma de descargar todas las fotos, publicaciones y otros datos en un formato “estructurado, comúnmente utilizado y legible para una máquina”.

La idea es hacer que tus datos sean portátiles de un sitio a otro, como el número de teléfono entre los proveedores de telefonía. Sin embargo, los datos personales no son tan simples como un número telefónico.

Más allá de tu lista de amigos, Facebook recopila todo tipo de información sobre tus conexiones y los demás, y lo que tú experimentas en la red también se basa en el acceso a los datos de otras personas. Es difícil entender cómo todo eso puede ser empaquetado ordenadamente y que quede bien protegido.

BLOCKCHAIN PRÁCTICO

Los blockchains prometen ser una solución para todo, pero hasta ahora han resuelto casi nada.

El blockchain es un tipo de libro de registros digital, descentralizado y público de todas las transacciones de, por ejemplo, el Bitcoin; funciona como una base de datos que es administrada por computadores de diferentes personas, donde cada una mantiene una copia del libro de registros y todas las copias se actualizan y validan simultáneamente.

En su día más activo, la economía de Bitcoin, de nueve años de antigüedad, registró alrededor de 400 mil transacciones, mientras que en una jornada normal, Visa acumula 150 millones. La mayoría de las otras posibles aplicaciones de la cadena de bloques se encuentran en etapas incluso más tempranas.

Además, no está claro si es verdad el principio detrás del blockchain, que sostiene que los sistemas informáticos distribuidos son inherentemente más confiables que aquellos controlados por una entidad central. Y como muestra, el libro descentralizado podría ser mucho menos útil que la línea de soporte al cliente de Visa cuando alguien se tope con una serie de cargos fraudulentos en su cuenta.

Fuente: www.elfinanciero.com