Curtis Rogers, quien dirige una página web sobre aficionados a encontrar más familiares, nunca imaginó que pudiese apoyar a la policía en el caso de un asesino serial. Te contamos los detalles.

Curtis Rogers está acostumbrado a ayudar a la gente a buscar a sus parientes. Este abuelo de seis nietos y 79 años residente en Florida fundó un sitio web de genealogía que ayuda a aficionados como él mismo a rastrear las ramas de sus árboles genealógicos.

Pero estas últimas semanas, Rogers anduvo recibiendo consultas de otro tipo de usuario: la policía.

Rogers dirige GEDmatch, una página web gratuita de código abierto que se volvió famosa el mes pasado, cuando ayudó a los investigadores a encontrar al Golden State Killer, un asesino serial que aterrizó a California con una serie de robos, violaciones y asesinatos en los setenta y los ochenta.

GEDmatch permite que los usuarios compartan voluntariamente datos genéticos sin procesar de empresas de tests de ADN como 23andMe, y traten de encontrar a familiares que puedan haber enviado muestras de un servicio diferente, como AncestryDNA.

Casi un millón de personas han subido perfiles a GEDmatch. Con la esperanza de encontrar una pista en el caso del Golden State Killer, los investigadores usaron datos del ADN hallado en la escena de uno de sus crímenes para buscar en el sitio a parientes que pudieran conducirlos a un sospechoso.

Cuando Joseph James DeAngelo, un expolicía de 72 años, fue acusado en el caso tras eludir a las autoridades durante cuatro décadas y los investigadores dijeron que GEDmatch jugó un papel fundamental en su captura, Rogers estaba tan sorprendido como todos.

Ninguna agencia de la ley lo había contactado, dijo él en entrevista con Bloomberg News.

Estos últimos años surgieron muchas empresas que ofrecen tests de muestras genéticas para buscar antepasados inesperados, lazos familiares perdidos e indicios de enfermedades.

El aporte fundamental —e involuntario— de GEDmatch para resolver un misterio del crimen vigente hacía décadas revela las formas inesperadas en las que se podrían usar los datos más íntimos de los consumidores cuando estos fluyen libremente en el mercado.

“Uno trabaja duro toda la vida para triunfar en algún empleo, pues esto es algo en lo que nunca intentamos triunfar”, explicó Rogers en la entrevista.

Herramienta poderosa
Rogers dice que, desde el arresto, él y su socio, John Olson, un ingeniero eléctrico sexagenario de Texas, están atiborrados de pedidos de investigadores en busca de pistas para casos latentes.

Parabon NanoLabs, una empresa de ADN forense con sede en Virginia, solicitó permiso a Rogers para cargar el código genético de unas 100 escenas de crímenes en la base de datos de GEDmatch, y detectó lazos familiares cercanos para unas 20. Esta táctica ya produjo un sospechoso por un doble homicidio cometido en Washington en 1987.

Al principio, cuando Rogers se enteró de que los investigadores habían creado perfiles falsos en GEDmatch sin permiso, se molestó.

“Tengo un deseo muy fuerte de proteger a nuestros usuarios. Por otro lado, me pone muy contento que hayamos podido ayudar a atrapar a esa persona”, detalló.

“No tengo ninguna duda de que esto estará muy normalizado en un año o dos”, comentó Rogers.

El Departamento del Alguacil del Condado de Sacramento, que arrestó a DeAngelo, no respondió inmediatamente un pedido de comentarios.

Fuente: www.elfinanciero.com