Las dos erupciones han sido muy distintas; la lava del Kilauea en Hawái se arrastra lentamente, mientras que el volcán del Fuego en Guatemala arrojó una mezcla de rocas y gases más peligrosa y veloz.

Ambas erupciones engulleron casas y recordaron cuán feroz puede ser la naturaleza.

Pero hay grandes diferencias entre la erupción del volcán de Fuego en Guatemala, que mató a más de 60 personas en solo un día, y la reciente erupción del volcán Kilauea en Hawái, que no ha matado ha nadie pero continúa causando estragos un mes después.

Este es el motivo por el que las erupciones son tan diferentes, y por qué tienen tan diferentes cifras de muertos.

Lava vs. flujo piroclástico

El principal modo de destrucción de Kilauea es la lava, pero el Volcán de Fuego ha desatado un flujo piroclástico: una desagradable mezcla de cenizas, rocas y gases volcánicos que puede ser mucho más peligrosa que la lava.

En Guatemala, el flujo piroclástico de la erupción del domingo alcanzó los 1,000 grados centígrados, dijo el meteorólogo de CNN Ivan Cabrera.

“Esta erupción en el Volcán de Fuego fue explosiva, enviando escombros calientes por los lados escarpados del volcán para hacer los flujos piroclásticos”, dijo Erik W. Klemetti, profesor asociado de geociencias en la Universidad de Denison, Estados Unidos.

Por el contrario, Kilauea produce lava, o roca pegajosa fundida, que generalmente se arrastra a lo largo de unos cientos de metros por hora, no tan rápido como un flujo piroclástico devastador.

La diferencia de las comunidades

Kilauea se encuentra dentro del Parque Nacional de los Volcanes de Hawái. La lva ha destruido decenas de hogares y otras estructuras en comunidades fuera de los límites del parque.

Pero el volcán de Fuego erupcionó al lado de áreas pobladas. “Los pueblos estaban justo en las faldas de la montaña”, dijo Cabrera. “Así que ellos no tuvieron tiempo [para escapar]”.

Eso significaba que los aldeanos desprevenidos, como los de la comunidad de El Rodeo, se vieron súbitamente abrumados por cenizas, fragmentos de lava y gases que se precipitaban hacia ellos a 700 kilómetros por hora.

Las diferencias en los efectos a largo plazo

En las áreas del Kilauea y el de Fuego, “la tierra estará inutilizable durante años”, dijo Klemetti. Pero Guatemala se enfrenta a un peligro especial y diferente.

“El mayor problema con los flujos piroclásticos es que se pueden convertir en flujos de lodo volcánico (lahares) cuando los desechos sueltos se mezclan con las aguas de lluvia o un río”, dijo. “Ese es el nuevo peligro en Volcán de Fuego en este momento”.

Judson Jones, de CNN, contribuyó a este reporte