Dos años y medio después de diversos tratamientos, todos los signos del cáncer que padecía Judy Perkins desaparecieron gracias a una terapía experimental.

Judy Perkins padecía un cáncer de mama ‘intratable’. Tenía tumores del tamaño de una pelota de tenis en su hígado y en la pared de su pecho. A pesar pasar por siete tipos de quimioterapia y terapia hormonal, la enfermedad seguía avanzando.

Dos años y medio después, todos los signos de su cáncer han desaparecido.

Una terapia experimental, que extrae y multiplica células del sistema inmune desde dentro de los tumores, erradicó su cáncer de mama, una primicia científica que podría conducir a nuevas formas de tratar tumores malignos que se han resistido a todos los demás esfuerzos.

Usando una biopsia, investigadores del Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos extrajeron raras células hechas a la medida por el sistema inmune desde el interior de los tumores, sin embargo en cantidades demasiado pequeñas para ayudar al paciente por su cuenta. Los doctores desarrollaron copias de las células en el laboratorio, multiplicándolas por miles de millones durante semanas, y luego las introdujeron nuevamente al paciente.

El método, aunque todavía está en pañales, también redujo los tumores difíciles de tratar en otros seis pacientes con cánceres de colon y cuello uterino, dijo Steven Rosenberg, jefe de cirugía del Instituto Nacional del Cáncer.

“Están atacando sus propios cánceres”, dijo Rosenberg en una entrevista. “Es tan altamente personalizado como puede ser un tratamiento. Estamos creando un nuevo medicamento para cada paciente, dirigido a las mutaciones únicas en el cáncer de ese mismo paciente”.

La unidad Kite de Gilead firmó un acuerdo de desarrollo para la terapia experimental, dijo Rosenberg. La empresa con sede en Foster City, California, está creando una cartera de medicamentos contra el cáncer después de años de éxito en el tratamiento de infecciones virales como la hepatitis y el VIH.

Los resultados fueron publicados el lunes en la revista científica Nature Medicine.

“Es increíble”, dijo Perkins, una ingeniera jubilada de 52 años que vive en Port St. Lucie, Florida, a la National Public Radio (NPR) de EU.

Perkins fue diagnosticada y tratada por primera vez de cáncer de mama en 2003, pero una década después la enfermedad volvió y cuando fue descubierta ya se había extendido por todo su pecho. “Me convertí en un paciente con cáncer metastásico”, señaló Perkins a la NPR. “Eso fue difícil.”

Luego se enteró del tratamiento experimental, diseñado para combatir algunos de los cánceres más comunes, incluido el de mama.

Fuente: www.elfinanciero.com