Se abordarán manifestaciones en esta lengua, como relatos míticos, cantares, los huehuetlahtoli, supersticiones, adivinanzas y expresiones populares
Las sesiones estarán a cargo del maestro Ignacio de la Garza; se impartirá los miércoles, a partir del 8 de agosto y hasta el 31 de octubre

Un acercamiento al idioma náhuatl a través de sus distintas manifestaciones: relatos míticos, cantares, los huehuetlahtoli (palabra antigua transmitida por una persona de autoridad), supersticiones, adivinanzas y expresiones populares como el albur, serán revisados en el curso “La literatura oral de los antiguos nahuas”, a desarrollarse del 8 de agosto al 31 de octubre en el Museo Nacional de Antropología (MNA).

El curso trimestral, promovido por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), será impartido por Ignacio de la Garza Gálvez, maestro en Estudios Mesoamericanos por la UNAM, los miércoles de 19:00 a 21:00 horas, y se revisará prioritariamente el uso del náhuatl dentro de la civilización mexica, así como su legado en el territorio nacional.

De acuerdo con el profesor, el náhuatl no sólo era hablado por los mexicas, desde tiempos anteriores a su llegada al Valle de México, éste ya estaba ampliamente difundido, “los toltecas, quienes establecieron un imperio, ya lo hablaban, o al menos una variante conocida como popoloca”.

De la Garza añadió que en México-Tenochtitlan, el náhuatl se trasmitía a través de la familia y la comunidad, pero también existían escuelas como el telpochcalli, donde los jóvenes aprendían sobre religión, guerra, oficios y, probablemente, el correcto uso de la lengua. También estaba el cuicacalli (la casa de los cantos), donde la población aprendía los bailes, la música y cantos para adorar a los dioses, transmitir la historia y recordar a los ancestros.

“La elegancia al hablar, es decir, el buen uso de la lengua, era un indicador de estatus social. Así, la nobleza, cuya educación era más estricta, podía acudir al calmecac (el centro de enseñanza más importante), y debía hablar de manera refinada, calmada pero firme, emplear los más elegantes recursos retóricos. Uno podría saber si una persona era pilli (noble) o macehual, por su forma de hablar, ya que los primeros serían muy elegantes y calmados, en tanto que los segundos más parlanchines y groseros”, precisó.

El curso estará dividido de la siguiente forma: en agosto (8, 15, 22 y 29) se revisará la oralidad nahua, como los himnos sagrados, cantos de muerte y alegría; para septiembre (5, 12, 19 y 26) habrá una revisión a los huehuetlahtolinahuallahtolli, estos últimos alusivos a sentencias, oraciones, agüeros, conjuros y adivinanzas; finalmente, en octubre (10, 17, 24 y 31) se abordarán los cuentos, teatralidad, oralidad popular, como insultos, saludos, albures, y el legado del náhuatl en la actualidad.

En el caso de los cantos, De la Garza Gálvez apuntó que no eran solamente entonados: también se bailaba, había música, comida, olores y un escenario (natural o creado),  donde se ejecutaban. Entre estos se destacaban los himnos sagrados, cantos dirigidos hacia los dioses que tenían por objetivo provocar que las deidades actuaran en el mundo, ya sea para dar la victoria en la guerra, hacer peticiones de lluvia o tener abundancia agrícola.

Respecto a los cantos de alegría y de muerte, el profesor refiere al doctor Patrick Johansson, quien señala que los primeros celebraban a los dioses, la amistad, y a veces provocaban risas y recurrían a albures, entendido este término en su sentido actual. En tanto, los segundos recordaban la fugacidad de la vida, la guerra y a los difuntos, en un ambiente melancólico y reflexivo que llevaba a los individuos a preguntarse sobre su existencia.

Otro aspecto relevante que se revisará son los huehuetlahtolli, que eran discursos dirigidos generalmente por el padre, la madre, un sacerdote, un noble (preferentemente anciano) hacia algún individuo o grupo. Se daba en una situación importante, como el nacimiento de un niño, cuando las personas llegaban a la adolescencia o la adultez, el matrimonio, el embarazo, la muerte de alguien y el arribo de un visitante distinguido.

Sobre los cuentos indígenas, Ignacio de la Garza manifestó que para el caso de los mexicas, sólo se conoce un cuento con adaptación europea, titulado El coyote y la serpiente. Sin embargo, también existen relatos curiosos que podrían ser considerados cuentos indígenas, como el del tohuenyo, un vendedor de chiles que consigue casarse con la hija del rey de Tula, mismo que se revisará en el curso.

“El teatro también es un tema muy interesante, existían puestas en escena de carácter religioso, pero también cómico. Asimismo, se revisará la oralidad popular, como refranes, agüeros, insultos, saludos y formas de hablar. Muchos de estos elementos se incorporaron al español mexicano, como el hablar en diminutivo y la forma en la que albureamos”, puntualizó.

El investigador ha basado el programa del curso en los trabajos sobre los grupos hablantes del náhuatl hechos por los franciscanos fray Bernardino de Sahagún y fray Andrés de Olmos, quienes refieren a relatos míticos, históricos, los huehuetlahtolli y anécdotas. También, contempló los textos de Diego Durán, relativos a anécdotas y algunos discursos, así como la obra de Hernando Ruiz de Alarcón, Jacinto de la Serna y del cronista indígena Domingo Chimalpahin.

“No nos limitaremos a esas fuentes únicamente, en ocasiones cotejaremos la información de éstas con los códices prehispánicos y vestigios arqueológicos. También abordaremos textos del Popol VuhCantares de Dzitbalché, los Chilam Balam y relatos coloniales. Además tendremos la posibilidad de apreciar el náhuatl contemporáneo manifestado en propuestas que van desde novela, cuento, poesía, hasta música como el rock y hip hop”.

En tiempos prehispánicos, dijo, el idioma náhuatl se hablaba principalmente en el centro de México, en lo que hoy son los actuales estados de Puebla, Tlaxcala, Morelos, de México y la Ciudad de México. Sin embargo, también se usaba en Michoacán, Guerrero, Oaxaca, Jalisco, Veracruz e Hidalgo, y en partes de Guatemala, Honduras, El Salvador y Nicaragua. Hoy, de acuerdo con la Encuesta Intercensal INEGI de 2015, en México hay un millón 725 mil 620 hablantes de esta lengua.

“Pretendemos mostrar que la literatura nahua sigue viva, revitalizándose, y que ha influido en nuestra propia identidad como mexicanos. Sor Juana Inés de la Cruz, Octavio Paz, Carlos Fuentes, Alfonso Reyes, Rosario Castellanos, entre otros, han usado parte de esta tradición, ya sea por el uso de indigenismos en su español mexicano, la presencia de los indígenas como protagonistas o personajes secundarios y elementos retóricos”, finalizó.

El curso no tiene costo y está limitado a un cupo máximo de 104 participantes. Una vez completo el auditorio, por motivos de seguridad no se permitirá el acceso.

Informes e inscripción en el Departamento de Promoción Cultural del MNA, en el teléfono: 4040-5370, extensiones: 412313 y 412314, correos electrónicos: jorge_ruvalcaba@inah.gob.mxpromocion_cultural@inah.gob.mx. Queda prohibido el acceso a menores de 18 años e invitados no registrados. Podrán acreditar el curso aquellos que cumplan el cien por ciento de asistencia, al final se entregará constancia de participación en formato diploma.

INAH