Un velo de químicos a gran altura en la atmósfera terrestre podría reducir la luz del Sol y frenar el calentamiento global… pero también causar gran daño a los cultivos.

Rociar un velo de químicos a gran altura en la atmósfera terrestre para reducir la luz del Sol y así frenar el calentamiento global podría dañar los rendimientos de las cosechas, un efecto secundario no deseado al reducir el calor, dijeron el miércoles científicos estadounidenses.

Algunos investigadores afirman que la sombra artificial, quizás dióxido de azufre liberado en la alta atmósfera, podría limitar el incremento de las temperaturas y los efectos adversos, como los incendios forestales que han arrasado áreas de California y Grecia este verano.

Sin embargo, un equipo científico estadounidense determinó que grandes erupciones volcánicas, como la del Monte Pinatubo en Filipinas en 1991 y de El Chichón en México en 1982, redujeron los rendimientos del trigo, la soya y el arroz tras arrojar cenizas que bloquearon el Sol y que se esparcieron por el mundo.

La erupción del Monte Pinatubo, por ejemplo, redujo la luz solar en 2.5 por ciento, enfrió el planeta en cerca de 0.5 grados Celsius y afectó los patrones de lluvias, escribieron en la revista Nature.

Y el estudio dijo que cualquier “geoingeniería” futura modelada en volcanes tendrá pocos beneficios para los cultivos, que necesitan de la luz para crecer. Menos luz solar reduciría los rendimientos, aunque a las plantas les iría mejor en temperaturas menos sofocantes.

“Si pensamos en geoingeniería como una cirugía experimental, nuestros hallazgos sugieren que los efectos secundarios del tratamiento son tan malos como la enfermedad original”, dijo en una conferencia telefónica uno de los autores del estudio, Jonathan Proctor, de la Universidad de California en Berkeley.

El coautor de la investigación, Solomon Hsiang, dijo que los hallazgos son una sorpresa después de que investigaciones previas sugerían que las plantas podrían crecer mejor con luz solar más tenue, especialmente cultivos en la sombra.

Pero el nuevo estudio “no significa necesariamente que deberíamos simplemente descartar estas tecnologías (de geoingeniería)”, comentó Hsiang. Los gobiernos podrían alentar a los agricultores a cultivar más plantas tolerantes a la sombra si alguna vez se despliegan técnicas de geoingeniería.

Y podría aumentar el interés en la geoingeniería como un atajo al logro de objetivos climáticos, dado que los gobiernos no van bien encaminados para limitar el calentamiento global a metas establecidas en el acuerdo climático de París de 2015 para evitar inundaciones, olas de calor y el aumento del nivel del mar.

Un estudio divulgado el lunes afirmó que el mundo está en riesgo de entrar en un estado irreversible de “invernadero” con temperaturas mucho más altas que ahora, incluso si los gobiernos cumplen con metas establecidas en París.

Fuente: www.elfinanciero.com