El ferrocarril de Cd. Victoria, donde viaja la historia

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La construcción de las vías férreas de la línea Monterrey – Tampico inició el 1 de octubre de 1888 para un trazo con una longitud de 518.640 kilómetros.

Reportaje

Cd. Victoria, Tam.- La Estación del Tren representa para muchas generaciones de victorenses cosas distintas. Para las personas mayores de 50 años es como volver a su niñez, cuando ir al mediodía a las instalaciones del edificio representaba un verdadero atractivo y estímulo. Aquellos domingos en que el padre llegaba a  la casa y, a regañadientes, decía a los niños que se portaran bien y los llevaría a ver pasar los trenes. En cambio para las generaciones que nacieron después de la década de los 90’s es un inmueble viejo y en desuso más en Victoria o un espacio para ir a almorzar en las taquerías mañaneras.

El edificio que comprende la Estación del tren es de dos plantas. En él se encontraba una sala de espera, una taquilla para adquirir los boletos, una sala de equipaje, largos pasillos de (20 metros) y hasta una bodega; vías auxiliares, casa de máquinas, tanques de almacenamiento, que servían para dotar de agua a las máquinas de vapor. Desde la inauguración de éste inmueble se tenía establecido en la planta alta un moderno restaurante que dio servicio por durante muchos años, hasta su clausura. En algunos casos, sirvió para ofrecer espléndidas comidas y recepciones a altas personalidades.

La construcción de las vías férreas de la línea Monterrey – Tampico inició el 1 de octubre de 1888 para un trazo con una longitud de 518.640 kilómetros. No fue hasta el 4 de octubre de 1890 que pasó por Victoria la primera locomotora de ferrocarril llamada “Don Patricio” de la División del Golfo de México, que conectó Tampico con Monterrey.

En entrevista con el cronista de la ciudad, Francisco Ramos Aguirre, hizo mención que el gran auge ferrovial en el país se dio en la última década del siglo XIX, durante los gobiernos de Porfirio Díaz y Manuel del Refugio González Flores. Muchas de las vías aún se encuentran donde se instalaron e interconectadas por sus destinos.

“El tramo que corresponde y que todavía existe en la actualidad (que pasa por Tamaulipas) es Monterrey – Montemorelos – Linares – Ciudad Victoria y Tampico. Es decir, toda esta parte de la región tamaulipeca que corresponde a un área entre el sur y centro del estado”, explicó.

Cabe hacer mención que durante el préstamo de servicios que ofrecía la Estación del Tren, pasaron por ella grandes celebridades de talla nacional e internacional que fueron el tema de conversación durante aquella época. Como lo fue el Duque de Windsor, Eduardo VIII del Reino Unido, también estuvieron personalidades como Álvaro Obregón, Venustiano Carranza, Diego Rivera, Onofroff, que era un ilusionista internacional; obispos como Ignacio Montes de Oca y un sinfín de aristas.

El 31 de mayo de 1998 la empresa Ferrocarriles Nacionales de México canceló la ruta y el servicio de pasajeros Monterrey – Tampico y viceversa y dejando sólo el de carga.

De Victoria a Tampico

El señor Héctor Reséndez fungió como telegrafista para la empresa Ferrocarriles Nacionales de México cuando los trenes transportaban mercancía y personas durante el periodo de 1968 hasta que dos años después le ascendieron a jefe de estación.

Reséndez explicó que se dedicaba a verificar el servicio de carga, que en aquellos años representaba el de pasajeros, servicio exprés y el de carga.  Incluso, dijo, había personas que tenían hijos estudiando o viviendo en la ciudad de Tampico y enviaban el lonche de los muchachos, ropa que recién compraron para que éstos la disfrutaran. Los productos se aseguraban en cajas y se colocaban en los vagones bien para que no sufrieran daño alguno.

“Ese era el servicio exprés. Muchas otras cosas más, por ejemplo, una televisión, una estufa, un refrigerador”, comentó.

En cambio en los servicios de carga, donde los volúmenes de producto eran grandes se empleaban los furgones, que son completamente cerrados y de dimensiones bastantes favorables para la empresa. En éstos se transportaba sorgo y maíz a distintas partes del país. Servicio que  generaba ingresos considerables para el Estado.

¿Hay solución?

Aunque el edificio está considerado como patrimonio histórico – artístico por Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), como conservado por sus materiales que se utilizaron en su construcción, las autoridades ferrocarrileras nacionales y además de las administraciones federales, estatales y municipales, lo han dejado en el olvido. Al pasar cerca de las instalaciones claramente se puede observar cómo el inmueble, al paso de los años, se ha ido deteriorando por diversos factores. Uno de ellos es el clima, y por otro lado lo ha ido invadiendo el vandalismo.

No fue hasta hace diez años que las administraciones municipales iniciaron con el planteamiento de proyectos para darle uso al inmueble para distintas actividades recreativas, sin embargo no se ha implementado ninguno de ellos.

 

Por: Víctor Alejandro Segovia Villegas, Kevin Eduardo Saldaña García, Bequi Sarahí Dosal Núñez, Paola Mabel Saavedra de León, Valeria Sarahí Ambriz, Christian Eduardo Rivera Perales

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