La tensión crece en Argentina por el desenlace de la vuelta de la Copa Libertadores; en España, todo listo para el juego.

Mientras Boca Juniors entrenaba a puerta cerrada en las instalaciones del complejo Pedro Pompilio -la Casa Amarilla-, donde el entrenador Guillermo Barros Schelotto definía la lista de 24 jugadores disponibles para el partido de vuelta de la final de la Copa Libertadores, a unos metros, en La Bombonera -como se le conoce al estadio Alberto J. Armando del club xeneize-, una amenaza de bomba obligaba a los empleados desalojar el inmueble.

Después de que la división de explosivos de la policía de Buenos Aires inspeccionara las instalaciones, el peligro fue descartado.

Asimismo, las autoridades anunciaron la detención de Matías Sebastián Nicolás Firpo, señalado como uno de los responsables del ataque al camión de Boca que obligó la suspensión del encuentro el pasado 24 de noviembre, después de ser identificado en varias imágenes grabadas de los hechos, y pese a haber cambiado su apariencia física.

La fiscalía argentina le imputará cargos por los delitos de daño agravado por producirse en el marco de un espectáculo deportivo, impedir la realización de un espectáculo deportivo de carácter masivo con concurrencia pública y promover la formación de grupos destinados a cometer delitos.

En tanto, Aerolíneas Argentinas abrió dos vuelos especiales para los aficionados que tengan la intención de asistir al juego por el título sudamericano en Madrid, donde Boca y River Plate definirán al campeón en el Estadio Santiago Bernabéu. Pero no sólo eso, cada grupo de seguidores tendrá asignados uno especialmente, para evitar conflictos.

El itinerario contempla la salida de Buenos Aires el sábado, llegada a Madrid el domingo, y el regreso el lunes.

Y mientras en Argentina la tensión continúa, Luis Rubiales, presidente de la Real Federación Española de Futbol, destacó la vocación de ayuda de su organismo, por el bien del futbol.

“Para nosotros fue fundamental que el partido se decretase en campo neutral. Tanto el Atlético de Madrid como el Real Madrid ofrecieron el suyo y finalmente será en el Santiago Bernabéu. Desde la RFEF vamos a hacer todo lo posible, sin obtener ningún beneficio a cambio, para que todo esto sea un éxito”, expresó el directivo.

Consecuencia a largo plazo

La suspensión de la final de la Copa Libertadores no sería un impedimento para que Argentina sea sede del Mundial 2030, dijo el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, quien destacó que el país sudamericano tiene tiempo para enmendar su imagen.

Infantino estuvo en Buenos Aires el mes pasado para asistir al partido de vuelta que fue suspendido.

“Bueno, yo creo que es un poquito temprano. La decisión de 2030 se va a tomar en cuatro o cinco años, suficiente tiempo para mostrar que pasó algo, sí, pero también para decir: ‘¡Vean lo que hicimos después!’”, expresó Infantino en una entrevista publicada ayer por el diario español Marca.

Argentina, Uruguay y Paraguay buscan una organización conjunta del Mundial 2030, en el año del centenario del torneo más importante del futbol.

Los representantes de la Conmebol enfrentarían el desafío contra Inglaterra -que expresó su interés en ser sede del torneo- y de una candidatura conjunta de Marruecos, Argelia y Túnez.

Fuente: www.elfinanciero.com

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