«Robin Hood»

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Por:  Lic. Ernesto Lerma, titular de la columna y sección periodística.
mi 8 de calificación a la cinta de época: «Robin Hood» (Año: 2018, Cineasta/Director: Otto Bathurst, Países: Reino Unido/Estados Unidos, Genero Fílmico: Acción/Aventura/Comedia/Drama/Romance, Idioma: Ingles, Duración: 118 Minutos, Elenco/Reparto de Actores/Estrellas: Taron Egerton/Paul Anderson/Jamie Dornan/Ben Mendelsohn/Eve Hewson/Jamie Foxx, Clasificación: B, Guionista: Joby Harold)…Buena como correcta adaptación dinámica en su ritmo que lo perfila como un superhéroe medieval juvenil tipo DC o Marvel, pero que tiene una realización bastante standart que no logra destacar del todo de las otras versiones fílmicas anteriores.
¿Otra versión cinematográfica mas de el personaje de Robin Hood? porque aunque nadie necesitaba una nueva película de la famosa leyenda inglesa del ladrón y héroe medieval, el joven realizador Otto Bathurst nos trae la suya ya que su justificación del reciente Robin Hood lo planea como una aproximación distinta al mítico relato, más oscuro y escarbando obviamente en los orígenes del mítico personaje. De esta forma descubrimos cómo Robin of Loxley (Taron Egerton) se enamora de la bandida Marian (Eve Hewson), es enviado a la guerra, pierde toda su riqueza y termina por aliarse con Yahya (Jammie Fox), esa es la sinopsis de la trama de esta historia de un cruzado endurecido por la guerra y un comandante moro que organizan una audaz rebelión contra la corrupta corona inglesa en una emocionante aventura de acción repleto de de hazañas en el campo de batalla, luchas alucinantes y un romance intemporal. En este relato seguimos al bandolero Robin (Taron Egerton) endurecido por la guerra y al comandante moro Little John (Jamie Foxx) quienes montan una revuelta audaz contra la corrupta corona inglesa, dejándonos saber en el proceso cómo Robin Hood y su pandillla de los hombres alegres se convirtieron en el icono y las leyendas que conocemos ahora. Hay un buen elenco destacando Ben Mendelsohn que interpreta al villano de la cinta como el sheriff de Nottingham y con personajes secundarios con Jamie Dornan como Will Scarlett y Eve Hewson como Maid Marion, aunque al papel principal con Egerton, el protagonista, quien por cierto se está preparando para interpretar a Elton John en la película «Rocketman» (2019).
Este filme parece una rara cruza, es como si estuviéramos viendo una fusión entre las sagas de «The Hunger Games», por el sentido de supervivencia, y un amorío de diálogos ridículos como los de «Twilight». Quizás seguiremos prefiriendo mejor la clásica animación de Studios Disney en la película «The Adventures of Robin Hood» o la mas que buena y correcta cinta realizada por Ridley Scott con Russell Crowe en 2010. Esta adaptación nos ofrece lo mejor que hemos visto en el actual cine de época con la secuencia del ataque en Arabia en una versión mas descarnada de la clásica historia de Robin Hood, figura misteriosa, noble y encandilada a robar a los ricos para ayudar a los pobres.
Con solo nada más comenzar la película, una voz en off nos avisa que la historia en la que estamos a punto de embarcarnos no se sitúa en una época determinada ni tiene nada que ver con la leyenda medieval que conocemos. También su primera escena es una declaración de intenciones: una tal Marian nada de ‘Lady’ se cuela en el establo de Robin Loxley para robar uno de sus caballos. Así, el forajido es aquí un noble que, tras volver de las Cruzadas, emprende su propio ‘viaje del héroe’, convertido en una especie de Batman: niño rico de día, ladrón justiciero de noche. La era dorada de los superhéroes, así como la modernización de clásicos como el rey Arturo que realizara el cineasta británico Guy Ritchie, son mayor influencia en este filme que cualquier versión anterior del arquero en pantalla. Hay que alabarle a Bathurst la valentía de tratar de renovar este clásico, apostando por una historia de orígenes con licencias entre flechazos, chaquetas de cuero, Cruzadas salidas como en la película de «En tierra hostil» y explosión visual. También a Taron Egerton que haya hecho de su Robin Hood un aprendiz tierno, pícaro y divertido que recuerda a su Eggsy en las cintas de «Kingsman».
Sin embargo, el filme ambiciona tanto acercarse al estilo de Marvel o DC, que apuesta a todo o nada por la acción hollywoodense, provocando que el factor humano resulte casi impostado. Es entretenida, sí, pero le hace falta más que puntería y el encanto de Egerton para convertir esta película en una saga. Es como un Batman arquero con más intención que puntería. La verdad el planteamiento resulta interesante y pareciera que Bathurts busca resaltar el discurso contestatario que existen inherentemente en las acciones del clásico personaje, pues no sólo roba a los ricos para darle a los pobres; hay en el fondo una crítica hacia el autoritarismo, al costo de las guerras con sus beneficiados y a los actos violentos que los líderes religiosos comenten justificados por su fe. Entre la sed de venganza y justicia que tienen en común los mencionados, empieza a desarrollarse una trama sobre abusos del poder y de conspiraciones que desean acabar con ellos. Sin embargo, estas intenciones se esfuman ante el excesivo peso que se le otorga al elemento romántico de la historia; donde hay momentos verdaderamente cursis, artificiosos y predecibles, que aparecen para solo romper con el desarrollo de la aventura y las buenas secuencias de acción. Tiene sus momentos entretenidos y de mucha acción, pero también bastantes situaciones melosas que sobran por completo.
Una opción como para verla con la familia y sobre todo con la pareja, aunque le deberemos dejar pasar varias inconsistencias. Esta es una adrenalínica ópera prima que nos ofrece otra versión del cuento, una audaz modernización con crítica al belicismo actual, pero sin tener necesariamente un final feliz y no me refiero al argumento, sino a la ejecución porque esta producción lucha tanto por deslindarse de las preconcepciones que se tienen del iconico personaje, que termina replicando lo que otros personajes clásicos de la literatura o los superhéroes de los cómics han hecho con anterioridad en el cine. No obstante, sus elementos de acción y humor, el trabajo visual y el trepidante manejo de cámara donde hay una persecución a caballos muy entretenida aunque los efectos son evidentes, permiten que cumpla con la misión de divertir y entretener pese a las inmediatas referencias que evoca.

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