Luego de ser agredidos por pobladores de Cuautlancingo, los militares pidieron refuerzos para acordonar la zona.

Durante un recorrido de vigilancia la mañana de este viernes, un grupo de efectivos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) ubicó una toma clandestina en ductos de Pemex en un terreno del poblado de Cuautlancingo en el municipio de Otumba en el Estado de México, donde se encontraban un numeroso grupo de personas con varios vehículos y contenedores.

Lejos de retirarse tras el arribo de los uniformados, la gente los enfrentó, pero los militares no cayeron en la provocación y les conminaron a dejar el sitio tras argumentar que no solo estaban cometiendo un delito, sino que también ponían en peligro su vida.

Sin embargo, se negaron a retirarse por lo que fueron movilizados al lugar al menos 200 policías federales, dos helicópteros Black Hawk y otro grupo de militares, lo que derivó que el numerosos grupo de personas se alejaran del sitio y se dispersarse en camionetas y vehículos particulares.

Fuentes señalaron que sólo un tramo de aproximadamente un kilómetro de longitud fueron ubicadas al menos cuatro tomas clandestinas que aún se encontraban húmedas.

El lugar permanece resguardado por policías federales y militares, donde ya labora persona de seguridad de Pemex inhabilitando las tomas clandestinas.

Esta zona es un corredor que se dirige a Hidalgo, donde la semana pasada se suscitó una explosión en un ducto de hiodrocarburo que había sido picado por huachicoleros, con un saldo hasta el momento de más de cien personas muertas.

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