Científicos de las universidades de Nueva York y Guangzhou, China, estudiaron los efectos en los fetos si las madres se exponen a temperaturas extremas.

El calor extremo provocado por el cambio climático causaría y multiplicaría a futuro daños en los corazones de los bebés, lo que implicaría fallos cardiacos, principalmente en los recién nacidos en el medio oeste de Estados Unidos, revela una nueva investigación publicada en Journal of the American Heart Association.

El estudio fue elaborado por científicos del Departamento de Ciencias de la Salud Ambiental de la Universidad Estatal de Nueva York, así como de la Escuela de Salud Pública de la Universidad Sun Yat-sen, Guangzhou, China.

Sugiere que mientras el calentamiento global está derritiendo el hielo, intensificando las tormentas y blanqueando los arrecifes de coral, a partir del año 2025 las temperaturas extremas estarían afectando a los pequeños corazones.

El calor extremo podría aumentar la cantidad de bebés nacidos con defectos congénitos en el corazón en Estados Unidos, pero el mayor aumento se vería en la región medio oeste de Estados Unidos y se iría extendiendo el noreste y sur.

Por ahora, los científicos desconocen la razón de por qué la exposición al calor de una mujer embarazada puede producir daños al corazón de un bebé, pero estudios en animales sugieren que altas temperaturas afectarían las células y las proteínas importantes en el desarrollo.

Un estudio previo del mismo equipo internacional de investigadores encontró que la exposición de las mujeres al calor durante el embarazo estaba relacionada con un mayor riesgo de defectos cardiacos congénitos en los bebés, pero ahora combinaron esos datos con las proyecciones de temperatura del cambio climático.

El equipo utilizó los pronósticos de cambio climático recopilados por la Administración Nacional para la Aeronáutica y el Espacio (NASA) y el Instituto Goddard para Estudios Espaciales para realizar simulaciones.

Los investigadores simularon cambios en las temperaturas máximas diarias para varias regiones geográficas en Estados Unidos y calcularon la cantidad de calor para determinar eventos de calor extremo a los que estarían expuestas las mujeres embarazadas en la primavera y el verano.

Encontraron que entre 2025 y 2035 los eventos de calor propiciados por el cambio climático podrían generar hasta siete mil casos adicionales de defectos cardiacos congénitos; además de que descubrieron que la mayoría de estos casos se registrarían en el medio oeste, seguidos por el noreste y el sur.

“Aunque este estudio es preliminar, sería prudente que las mujeres en las primeras semanas de embarazo eviten el calor extremo, igual que las personas con enfermedades cardiovasculares y pulmonares”, afirma Shao Lin, director asociado de servicios de salud ambiental con la Universidad de Albany.

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