Las autoridades aseguraron que se recuperaron la mayor parte de los servicios de luz y agua, pero en algunas zonas usuarios siguen reportando fallas.

Con largas filas en las paradas del transporte público, aglomeraciones en las agencias bancarias y gran afluencia de vehículos, los venezolanos retornaron este jueves a sus actividades tras cuatro días de paralización como consecuencia del mayor apagón en la historia del país. El metro de Caracas, principal servicio público de la capital, también reanudó el servicio.

El Gobierno decidió el miércoles retomar las actividades públicas y privadas tras anunciar que se había recuperado el “100 por ciento del sistema de energía eléctrica” y el 80 por ciento del servicio de agua en Venezuela, indicó el ministro de Comunicación, Jorge Rodríguez. Sin embargo, decidió mantener suspendidas las actividades escolares en todo el país hasta el lunes.

Aunque las autoridades aseguraron que se recuperaron la mayor parte de los servicios, en al menos cinco grandes barriadas del este y sureste de Caracas, y en los estados Zulia, Vargas, Barinas, Carabobo, Mérida y Táchira, usuarios siguieron reportando este jueves fallas eléctricas.

Mientras muchos regresaban a sus labores, algunos como Edgar Romero, un economista de 60 años, no pudo acudir a su trabajo porque decidió parte de su jornada a resolver la falta de agua en su casa. Luego de hacer una fila de más de tres horas con unas 700 personas bajo el sol, recibió en un envase plástico de gaseosa una porción de hipoclorito de sodio diluido que estudiantes universitarios estaban repartiendo gratis en el municipio capitalino de Baruta para ayudar a la población a potabilizar el agua ante la escasez que hay en la capital.

“A los venezolanos nos están matando poco a poco. Si no es el estrés, es la falta de medicina, es la falta de comida, es la falta agua, la falta de luz”, afirmó Romero al relatar que desde hace ocho días se surte de agua con baldes que usa de manera racionada. El economista indicó que desde hace una semana en su casa solo se usan utensilios desechables para comer y aguantan las ganas de ir a orinar lo más posible para ahorrar el agua del baño.

Muy cerca de él estaba María Elena Rodríguez, un ama de casa de 63 años que sosteniendo un envase plástico vacío confesó que para ahorrar agua desde hace una semana orina en un pequeño envase que luego vierte por el drenaje de su lavadora para evitar que los malos olores se acumulen.

Las autoridades atribuyeron el prologando apagón a un “ciberataque” y responsabilizaron a Estados Unidos de esa acción que afectó el complejo hidroeléctrico suroriental del Guri, que suministra más del 80 por ciento de la electricidad.

“El ataque al servicio eléctrico es un hecho cruel que nos afecta a todos”, afirmó el jueves el presidente Nicolás Maduro, y exhortó en su cuenta de Twitter a las organizaciones sociales y políticas a rechazar públicamente que se use la violencia como forma de hacer política.

La versión del Gobierno fue descartada por un informe de un académico de la Escuela de Ingeniería Eléctrica de la estatal Universidad Central de Venezuela, difundido el miércoles, que sostuvo que el apagón nacional fue generado a raíz de un incendio en una subestación en el estado suroriental de Bolívar que provocó un excesivo aumento en la temperatura de tres líneas de transmisión y una “súbita pérdida de potencia en la planta de generación de Guri”.

“Los sistemas de control de la planta Guri actuaron y desconectaron los generadores gradualmente para controlar la frecuencia eléctrica”, señaló el estudio al asegurar que la parada de esa instalación provocó un efecto “dominó” en las plantas de Macagua y Caruachi, también ubicadas en el estado de Bolívar. Las autoridades no han hecho comentarios sobre el estudio.

Desde el 7 de marzo hasta la fecha, la organización humanitaria local Foro Penal reportó 324 detenciones, de las cuales 124 ocurrieron durante protestas por el apagón y otras 200 en los saqueos que se dieron en diferentes ciudades del país en los últimos días, indicó el jueves el director de la ONG, Alfredo Romero.

Las detenciones ocurren en medio de la visita que realiza al país una misión técnica preliminar de la Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos para elaborar un informe que sirva de base para una posible visita de la Alta Comisionada, Michelle Bachelet, quien fue invitada por el gobierno venezolano.

Romero dijo que la misión se ha reunido con algunas organizaciones humanitarias y ha visitado algunas cárceles capitalinas, pero precisó que las autoridades no les han permitido reunirse con los llamados presos políticos, que se estiman en 911 personas según el Foro Penal. La misión culmina su visita al país el 22 de marzo.

Al grito de “¡queremos medicinas!”, decenas de personas recibieron el jueves a algunos de los integrantes de la misión de Naciones Unidas cuando acudieron al mayor hospital público de la ciudad centro-costera de Valencia, según videos que difundieron medios locales de internet en sus cuentas de Twitter.

Entre llantos, la estudiante de Medicina, Ana Isabel Suárez, se quejó ante la prensa de que no se le permitió hablar con los miembros de la misión para denunciar la escasez de medicinas e insumos en los hospitales públicos, y dijo que las autoridades sólo arreglaron la víspera el área por donde pasarían los invitados extranjeros en el hospital de Valencia.

“Aquí la gente se está muriendo de hambre. Aquí la gente no tiene medicamentos”, indicó Suárez, y agregó que a algunos pacientes se les ofreció el jueves alimentos y medicinas para que no se quejaran con los miembros de la misión.

El país enfrenta la crisis económica y social en medio de la puja entre el gobierno y la oposición que ha elevado las presiones para forzar la salida del poder de Maduro.

Por otra parte, el personal que quedaba en la embajada de Estados Unidos en Caracas abandonó el jueves la sede diplomática para retornar a su país, confirmó a AP un funcionario estadounidense que habló en condición de anonimato por lo delicado del tema.

El secretario de Estado de EU, Mike Pompeo, confirmó después en Twitter que los diplomáticos estadounidenses habían dejado el país. Esto se da dos días después de que Maduro ordenara su retiro tras suspender las negociaciones para establecer en ambos países oficinas de intereses alegando que se estaba preparando una “trampa”.

Estados Unidos fue el primer país que reconoció al líder opositor y jefe de la Asamblea Nacional, Juan Guaidó, como presidente encargado. Poco después Venezuela rompió relaciones y sacó de Estados Unidos a todo su personal diplomático. El Departamento de Estado también retiró parte del personal de la embajada estadounidense en Caracas. Desde 2010 ambos países están sin embajador.

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